En este tiempo no supe seguir tu huella,
no supe, no pude,
colgarme de semáforos,
saltar por los techos,
detener el tiempo, el mundo, detenerme.
Este tiempo fue oscuro;
una densa bruma cubrió el cielo y
el olor del pasado apestó la ciudad.
Fue inevitable pensar en aviones,
en mares negros y fríos,
en noches interminables,
en luces apagadas y susurros.
En este tiempo,
aquellos años parecen volver;
los lobos siguen allí,
aguardan la luna para cazar otra vez.
Pero no puedo esperar más,
es hora de creer,
imaginarte en algún lugar,
gritar tu nombre hasta que aparezcas;
si no te encuentro, también yo habré desaparecido.
A Jorge Julio López.
Testigo y querellante en el juicio en el que Miguel Etchecolatz fue condenado a cadena perpetua por los delitos cometidos en el marco del genocidio implementado en la Argentina por la dictadura cívico-militar del 76-83. Desapareció el lunes 18 de Septiembre de 2006.
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