Verónica
Marzo 18, 2008 por Maximiliano Saavedra

Verónica es hermosa,
como una panza de noveno mes,
como un árbol de papel glasé,
es una casa con chimenea, perro y jardín,
el sueño de Jesús antes de resucitar;
pero no tardes tanto en regresar,
la vida nos lleva,
es una escalera mecánica que no tiene fin,
ya es hora de bajar.
Verónica es odiada,
es el trauma de Freud,
el corazón que Cupido no pudo flechar,
la poesía que Neruda rompió por falta de inspiración,
la batalla que perdió Napoleón;
pero no tardes tanto en regresar,
lo peor de la noche es tu voz,
las sábanas frías,
la casa vacía.
Verónica es especial,
es el milagro que la ciencia no sabe explicar,
un secreto entre dioses,
el misterio de Keops,
un rosedal en el desierto del Sahara,
la vida después de morir,
es Bush con una remera del Che;
pero no tardes tanto en regresar,
no huyas,
aparece de una vez.
Verónica es pequeña,
como un cuaderno de preescolar,
como el bostezo de un pez,
como los nudillos de un bebé;
pero no tardes tanto en regresar,
ya sabes,
la poesía acaba aquí,
basta de lápiz y papel,
vuelve pronto,
no resistiré una noche más.

![[Necesaria] p/Gustavo Camacho](http://bp2.blogger.com/_qWYzdvNcFeM/SByXfCBoOpI/AAAAAAAAAZI/2QT8DTTd-EE/S1600-R/necesaria-pie.jpg)







Verónica: Es variante de Berónico y Berenice, “la que lleva la victoria”. Al principio de la Edad Medía se creo una confusión entre una famosa reliquia: el lienzo con la cara de Jesús, vera icon (verdadera imagen, del Latín verus y el Griego “imagen”) y el nombre de la mujer que con su sudario enjugó el rostro ensangrentado del Salvador. A la creación de la piadosa leyenda contribuyeron las apócrifas Actas de Pilato (siglo VII) en que esa mujer se identifica con la Beronike que Jesús curó de un flujo de sangre. El lienzo de Verónica se conserva entre las reliquias de la basílica de San Pedro en Roma. Santa Verónica, en memoria del famoso sudario, se ha vuelto patrona de las lavanderas.
NOTA: Las victoriosas son de ir a por otras victorias. Si te repones, volverá solo para volver a vencerte.
Mi Verònica es Mabel.
Mabel es fuerte y bella, pèro no linda.
Vive huyendo de mi, no de los otros,
Mabel es caprichosa, esquiva y quejosa.
A veces vuelve cuando no estoy.
Ya no la busco…
Mabel es asì, como Verònica,
Mabel me extraña y aunque le duela,
no resiste una noche màs sin mi…
Amigos, muchas gracias por sus contribuciones. Hermosas palabras.
Abrazos