Despedidas
Abril 22, 2008 por Maximiliano Saavedra
Por primera vez,
aquella noche no la quiso encontrar.
Deseaba que el mundo estallara,
que las calles se cubrieran de escombros,
que ella jamás encontrara el camino hacia aquel bar.
Tras el ventanal,
jamás la vería llegar,
todavía estaría en casa,
desarmando valijas,
preocupada porque él tardaba en regresar.
Por un momento se sintió seguro,
le bastaba contemplar la lluvia,
fumar sin ninguna prisa,
beber hasta el último rastro de café.
Pero afuera, la ciudad no se detendría,
el tiempo se encargaría de borrar las huellas.
Nadie preguntaría que fue de ellos,
por qué tuvo que pasar.


![[Necesaria] p/Gustavo Camacho](http://bp2.blogger.com/_qWYzdvNcFeM/SByXfCBoOpI/AAAAAAAAAZI/2QT8DTTd-EE/S1600-R/necesaria-pie.jpg)







Hermoso. A tu pregunta del libro, te diré que espero que a lo largo de esta semana ya esté en librerías. Supongo que en la Casa del Libro o en Fnac.
Rodolfo, muchas gracias por su respuesta.
Ya quiero que sea julio, escapar al menos unos días de Buenos Aires, pisar un bar Madrileño, pedir un café cortado, prender un cigarrillo y leer unos poemas de “Al oeste hay apaches” hasta que se haga de noche. Pufff… que más se puede pedir?.
Hay mucho de inquietante en este poema. Esa espera tensa, ese deseo de que ella no llegue… No sé, es una despedida que se me antoja brutal. Saludos cordiales.
Isabel, gracias por tomarte el tiempo de sentir la poesía.
Yo todavía tengo mis dudas respecto a “Despedidas”, algunos buenos amigos se han encargado se crearlas; ahora estoy escribiendo otras versiones; ya veremos cual se queda
Te mando un abrazo
Me ha encantado: los dos poemas complementándose.
Tienes mucho talento.
Un saludo
Lo extraño es que la vida sigue, con o sin nosotros…la eternidad de un poema tal vez salve el instante y lo abstraiga del olvido….
¿Porque sera que el dolor de una partida o de un largo adiós nos pone tan sensibles?