La despedida
Abril 24, 2008 por Maximiliano Saavedra
Aquella noche luchaba contra lo inevitable,
soñaba lo imposible para calmar el dolor,
imaginaba que, tras el ventanal, jamás la vería llegar,
que afuera el mundo estallaba,
que las calles se cubrían de escombros,
que ella jamás encontraría el camino hacia aquel bar.
Se sentía seguro,
sus propios delirios lo convencían.
Entonces solo bastaba contemplar la lluvia,
la marcha de oscuros paraguas,
fumar sin ninguna prisa,
beber hasta el último rastro de café.
Ya no importaba que los minutos pasaran,
se engañaba imaginándola en casa,
desarmando valijas,
preparando la cena,
preocupada, porque él tardaba en regresar.
Pero como siempre sucede,
la ciudad no se detendría;
el tiempo seguiría borrando huellas,
sumando despedidas;
nadie se preguntará que fue de ellos,
¿por qué tuvo que pasar?.


![[Necesaria] p/Gustavo Camacho](http://bp2.blogger.com/_qWYzdvNcFeM/SByXfCBoOpI/AAAAAAAAAZI/2QT8DTTd-EE/S1600-R/necesaria-pie.jpg)







Me ha emocionado. Gracias. Es una belleza de poema
Una maravilla.