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Archivo para Mayo 2008

Mayo

Blog del Día

Queridos amigos y compañeros del blog:

Apenas unas horas más y el mes de mayo habrá terminado. Para algunos habrá sido uno menos, para otros, uno más. Yo soy del primer grupo, de los que se lamentan porque el tren vaya tan rápido, de los que quisieran tener más tiempo para observar por la ventanilla.

Quienes me conocen ya no se sorprenden al verme guardar papelitos, boletos de subte, entradas de cine, cartas e infinidad de cosas. Me gusta guardarlas en cajas, tenerlas cerca, saber que estarán allí cuando necesite recordar sus historias. Leer más…

Categorías:Diario de Viaje

Otro día sin el Che

Ernesto Guevara en su casa de Palermo (calle Araoz 2180). Allí vivió hasta 1953

Así como ha nacido,
este día también morirá,
se irá en silencio,
se llevará la lluvia,
el relámpago oscuro.

Detrás quedará mi sombra,
mis ojos cansados,
las manos vencidas.

Hoy moriremos todos,
la ciudad nos arrastrará como siempre,
seremos miles,
nos seguirán mintiendo,
seguiremos solos.

Tu ausencia será gigante,
volveré a casa moribundo,
te buscaré en la noche,
iluminarás en lo oscuro.

TEXTOS RELACIONADOS: 80 años

Categorías:Poesías

Una película llamada Soja

Los dos actos del 25 de Mayo

Esta interminable película entre el campo y el gobierno ya pinta más complicada que la trilogía Matrix y la serie Lost. Un repaso de los episodios anteriores:

EPISODIO 1 a 74: el 11 de Marzo, el Gobierno Argentino anuncia una nueva metodología de retenciones para los granos de exportación, convirtiéndolas en móviles. Con lo cual, el porcentaje retenido variará de acuerdo a la suba o a la baja del precio internacional del producto. Como consecuencia, y dado su elevado valor en el mercado, la soja resulta la más afectada por la nueva medida, pasando de su anterior porcentaje retenido de 35% al actual 44,1% móvil. Con el girasol ocurre la misma situación y, en este caso, la retención pasa de 32% a 39,1%.

Las cuatro entidades representantes del campo se unen para rechazar la nueva medida, considerándola confiscatoria. También, le hacen recordar al gobierno que las retenciones para la soja y el girasol ya habían sido incrementadas en el pasado mes de Noviembre, apenas cinco meses atrás.

El gobierno y el campo comienzan una batalla mediática en la que tratan, cada uno por su lado y con su estilo, ganar adhesiones de una sociedad que espera y observa.

En un principio, a la hora de dar explicaciones por el nuevo aumento, el gobierno dijo que las medidas obedecían a un intento por desalentar el fenómeno de la sojización de las tierras y así fomentar las restantes actividades agrícolas, mucho más demandadas en el mercado interno. Tiempo después agrega otra razón, esta vez menos convincente: Redistribución de las Riquezas.

Por su parte, los trabajadores del campo manifiestan que el espíritu de las nuevas retenciones son la expresión del afán recaudatorio del gobierno y no apuntan a resolver el drama de la pobreza. En casi todo el país, se inician las medidas de protesta, se organizan y realizan asambleas a un lado de las rutas. Por votación, se resuelve impedir el paso de camiones que lleven mercaderías relacionadas con el agro y, en cambio, dejan circular a micros de pasajeros y automovilistas particulares.

Como consecuencia de los cortes, en Buenos Aires sobre todo, se comienza a percibir la escasez en ciertos productos sin llegar a ser un desabastecimiento total.

Con el paso de los días, las posturas se endurecen. Y el gobierno, en vez de favorecer el diálogo y moderar su creciente tono acusador, persistió en su intento por demonizar al hombre de campo y su demanda, trasladando el conflicto hacia un terreno ideológico más que económico. Entre sus conceptos menos felices hacia el campo, se destacan: “Piquetes de la abundancia”, “Oligarcas” y “Golpistas”.

En tanto, una gran parte de la sociedad Argentina, que ya notaba cierta paranoia y algo de soberbia en los discursos de la presidenta, comenzó a murmurar cierto apoyo en favor del campo. Otros, también en apoyo al campo aunque más explícitos o menos pacientes que los anteriores, volvieron a empuñar las cacerolas para hacer oír su disconformidad. No obstante, estas acciones no cobraron fuerza y desaparecieron a los pocos días. De aquellas noches en la ciudad de Buenos Aires, quedará en el recuerdo, y costará olvidar, a Luis D’ Elía y un gran número de simpatizantes presuntamente Kirchnerista/Cristinista echando de la histórica Plaza de Mayo, mediante golpes y palazos, a las personas que se manifestaban democráticamente. No habrá que olvidar, tampoco, que la policía -a pocos metros de los hechos- no hizo nada para impedirlo, obviamente porque jamás llegó la orden desde el ámbito gubernamental.

A esa altura de los acontecimientos y con un leve, aunque inevitable, temor que produce el fantasma del cacerolazo, algunos políticos a favor del gobierno salieron al cruce creando sospechas acerca de las motivaciones que llevaron a esas personas a manifestarse, relacionando tales acciones con un intento por desestabilizar al gobierno.

(Siento que esto es lo menos parecido a un resumen)

En ultra síntesis, el resto: hasta el Sábado pasado la cosa venía relativamente bien, solo algunas acostumbradas idas y vueltas, algunas reuniones infructuosas; pero eso sí, un poco menos de verborragia acusatoria. Sin embargo la soja, el quid de la cuestión, era un tema del que el gobierno escapaba cual universitario de su tesina final.

A mi juicio, el gobierno ya sabía -desde el inicio del conflicto- que se había apresurado al anunciar las medidas sin antes, al menos, haber tomado un café con el campo, sin antes haber negociado como se suele hacer en estos casos. Pero ahora era tarde y se encontraba en un dilema. Jamás había imaginado pagar tal desgaste político y, aunque quisiera retroceder sobre sus pasos, la pelea había llegado demasiado lejos como para ceder. Además, el espectro político opositor, ahora en un rol supuestamente conciliador, lo estaría esperando con el cuchillo entre los dientes en la primera muestra de debilidad o aceptación del error.

Entonces, ¿qué hacer?, ¿qué camino tomar?…

EPISODIO 75 (Domingo 25 de Mayo): el gobierno conmemora la fecha patria en un acto en la provincia de Salta. Sorpresivamente no se habla del campo. Se ve a la presidenta muy pensativa y con una mueca de sonrisa casi de compromiso, como si su cabeza estuviera en cualquier parte menos en ese escenario. Frente a ella, unas 50.000 personas le brindan su apoyo.

El mismo día, en la ciudad de Rosario, el campo también celebra. Asisten 300.000 personas. Los cinco oradores coinciden en que, el Lunes, deben exigirle al gobierno una respuesta favorable. En sus discursos y en sus rostros se nota impaciencia, efervescencia y hasta matices de intransigencia en sus reclamos. Se los oye gritando, por ejemplo: “si o si” y “ganar o ganar”.

EPISODIO 76 (Lunes 26 de Mayo): el gobierno debía asistir a la reunión con el campo, pautada con tres días de antelación, sin embargo, falta a la cita. Según se supo, las razones de su ausencia se deben al discurso altisonante del campo en Rosario. Agregan que no aceptan dialogar con quienes quieren imponer posiciones. Y deciden negarse a seguir negociando.

EPISODIO 77 (Martes 27 de Mayo): en horas del mediodía los periodistas informan que, según fuentes cercanas a la Casa Rosada, el gobierno se encuentra trabajando en una serie de medidas económicas para resolver el conflicto del campo. Dichas medidas serían dadas a conocer en el transcurso de esta semana y no estarían sujetas a contemplación ni diálogo con el campo.

Por la noche, y luego de pasar el día en la dulce espera del llamado conciliador que no llegó, el campo anuncia un nuevo plan de lucha para los siguientes días. Entre las medidas más importantes, se destacan: cese de comercialización de granos con destino a exportación y de hacienda vacuna con destino a faena, establecer campamentos, realizar marchas a las capitales de aquellas Provincias que aún no han recibido al sector agropecuario, convocar a la Corte Suprema de la Nación y a la Iglesia como mediadores.

Mientras tanto, como siempre sucede, el pueblo en el medio, ansioso, esperando que la película termine pronto y con un final feliz…

TEXTOS RELACIONADOS:ESPECIAL CONFLICTO CON EL CAMPO

Televisión masturbadora

Televisión argentina

La masturbación es una manera de “resolver las cosas por mano propia”.

El problema no es el acto en si, sino el vacío que le precede, el fin de la fantasía, de los cuerpos de humo y los labios que ni siquiera se rozaron, el deseo insatisfecho. Según dicen los especialistas, en su justa medida, estas cosas son naturales y hasta necesarias. Lo grave es cuando se vive en la fantasía más de lo conveniente, cuando la mente es permanentemente agredida por estímulos que no hacen otra cosa que distraer, confundir y olvidar el sentido de la realidad.

Es en esta misión en la que al parecer se encuentran quienes manejan los canales de la televisión argentina: masturbar la cabeza de los televidentes.

En cualquier hora del día, y en cualquiera de los cinco canales de aire, los programas de cultura, de investigación o de política, han sido casi extintos por crueles cazadores: chimenteros, programas sobre otros programas, novelas tontas y en mayor medida por vedettes y modelos eufóricas por mostrar sus partes. Es decir, todo se ha vuelto un gran show para adormecer (vaya a saber uno con que propósito) a las conciencias.

Es curioso notar como, de apenas unos años a esta parte, los programas de entretenimiento le han ganado espacios a la información, y lo que antes solo aparecía en las tardes para divertir a señoras aburridas, ahora se comenta hasta en los lugares de trabajo como si se tratase de la noticia del día: “Che, se caso Wanda Nara”, “Qué me decís de la pelea de Tinelli con Pancho Dotto. Pobre cabezón”…

Volvé Lanata!

El ocaso de la humanidad

Sudáfrica

Llámenme pesimista, prefiero eso a tener que digerir, y no rebelarme, ante esta fiebre antiinmigratoria que ha puesto de manifiesto lo miserable y egoísta que podemos llegar a ser las personas.Viendo como marchan las cosas, a veces, si pudiera elegir, me gustaría ser cualquier cosa menos humano.

Si, algo pesimista soy. Pero lo que nadie podría negar es que el mundo atraviesa una gran crisis de valores. El diccionario lo deja de manifiesto en su segunda acepción sobre la palabra Humanidad: “Capacidad para sentir afecto, comprensión o compasión hacia las demás personas”.

Me pregunto qué tipo de humanidad poseen los hombres sudafricanos que persiguen, torturan y asesinan a los inmigrantes que, como ellos, son víctimas de los mismos gobernantes incapaces. ¿Qué culpa han tenido los -hasta hoy- 50 inmigrantes asesinados y los otros 30.000 que huyen a refugiarse presos del terror? ¿Por qué ahora el inmigrante es el mal de todos los males?.

En otro lugar del planeta, en países más favorecidos, se repite una fiebre similar, aunque menos violenta. La semana pasada, el diario español El Mundo, ha dado a conocer una encuesta bastante perturbadora. El 86 % de los españoles encuestados dice compartir las medidas del premier Silvio Berlusconi acerca de considerar al inmigrante sin papeles como un delincuente. No obstante, el 14 % restante parece no padecer de la misma enfermedad y se declara en contra.

Tal vez esto que parece ser la víspera del ocaso de la humanidad sea una sensación errónea . Sin embargo, en tiempos como estos, me es inevitable recordar una frase del sabio Zaratustra que, si mi memoria no me falla, así hablaba: “Para que el Hombre Nuevo nazca, antes debe encontrar su propio ocaso”. Espero que estas palabras de Nietzsche hayan sido sólo un pensamiento pesimista y no un oscuro maleficio; todavía estemos a tiempo de retomar el camino de la hermandad.

UNA NOTICIA ESPERANZADORA: Barack Obama (futuro presidente de los Estados Unidos) ha dicho que regularizará a los 10.000.000 de inmigrantes ilegales de su país, en caso de ganar las elecciones presidenciales de Noviembre.

TEXTOS RELACIONADOS: ESPECIAL: INMIGRANTES

España y su falta de memoria

Entre 1857 y 1935, llegaron a la Argentina 2.000.000 de inmigrantes españoles. Actualmente residen 268.752.

Leo en el diario que España pide endurecer las leyes contra los inmigrantes ilegales en la Comunidad Europea. Y lo primero en lo que pienso es en un muro, uno gigante que no les permite recordar su historia.

Este tema de la inmigración es sumamente preocupante. Mucho más cuando desde un gobierno supuestamente “Socialista”, como dice ser el de Zapatero, su ministro del Interior sale a promover esta virtual “Caza de inmigrantes”. Sospecho, tristemente, que detrás de todo esto hay un motor que los impulsa: la xenofobia, practicada hasta la perfección en sus aeropuertos internacionales.

El gobierno español, así como otros de la UE, parecen haber olvidado que en otro tiempo las cosas fueron distintas. En sus tierras hubo pobreza y guerra. Muchos tuvieron que escapar con los bolsillos vacíos y las valijas cargadas de sueños y esperanzas. Y aquí, en la Argentina, tuvieron un lugar.

Por ejemplo en mi barrio, como en tantos otros, uno se criaba rodeado de personas que hablaban con un acento diferente, característica que los hacía particularmente simpáticos, y que jamás abandonaron.

Recuerdo a Doña Turila, una italiana tan petisa que apenas se la veía detrás del mostrador de su almacén. Refunfuñaba cuando le pedían las galletitas “Junglas” o las “Palmeritas” porque esas latas, hermosas y coloridas, estaban en los estantes más altos.

Y en la esquina vivía “Don Nicola”, el vecino más solitario y misterioso de la cuadra. En torno a su procedencia se tejían diversas hipótesis. Algunos decían que había escapado de alguna guerra; otros, en cambio, juraban haberlo escuchado hablar de una mujer que todavía lo esperaba. Sin embargo, estas versiones eran poco creíbles ya que apenas si pronunciaba dos o tres palabras, lo demás eran intentos fallidos. Nicola se reía mucho cuando nos saludaba, “Hola” era la palabra que mejor le salia, pero en aquellos ojos había algo del pasado, algo de locura, de miedo y tristeza, como viejos fantasmas que siempre lo perseguirían aunque tratara de esconderse.

Otro gran grupo que llegó en oleadas fue el de los españoles, o llamados cariñosamente “Gallegos”. Eran muchísimos pero no tengo demasiados recuerdos porque ellos se desenvolvían en ámbitos de personas mayores: bares, zapaterías carpinterías, etc. Muchos de ellos, ahora son nuestros abuelos.

Creo que el derecho a elegir que camino tomar, adonde buscar un futuro mejor, debería formar parte de los derechos humanos porque en definitiva, no es más que una expresión de libertad y deseos de progreso, una búsqueda constante desde aquel hombre de las cavernas hasta el día de hoy.

Qué pasará en los próximos años si esta crisis alimenticia mundial se prolonga? ¿Nos encerraremos entre muros o al fin, nos descubriremos hermanos?.

TEXTOS RELACIONADOS: ESPECIAL: INMIGRANTES

Las Manos

Las Manos

Hay manos traicioneras,
manos sin memoria,
manos que han vendido hasta sus ideas,
ahora se mueven en tenebrosas oficinas,
forman alianzas, cuentan billetes,
pobres manos vacías.

Hay manos crueles,
manos manchadas de sangre,
como las de aquel dictador chileno,
manos asesinas que ahora lanzan misiles.

También las hay dignas,
no se callan ni se esconden del frío,
manos castigadas que reclaman lo suyo,
manos del trabajador.

Pero nada como tus manos,
cuando vuelvo del abismo,
tan pequeñas y tan fuertes,
descubren donde traigo las heridas.

Y hay manos libres,
lo dieron todo por un sueño,
hoy son de fuego,
ya se han vuelto inmortales.

Categorías:Poesías

Lobos en la Calle

Lobos en la Calle

Lobos en la Calle

A nadie le debería quedar dudas. Si acaso alguna vez no alcanzó con la desaparición de Julio López, ahora con lo ocurrido a Juan Puthod las sospechas deberían dar paso a una tardía certeza: los lobos nos siguen cazando.

Cuando hace 32 años la máquina asesina de la dictadura militar argentina estaba en su esplendor, Juan Puthod, por entonces de 16 años de edad, fue secuestrado y torturado en varios campos de concentración durante un período de tres meses; posteriormente a su desaparición, fue puesto preso durante seis años hasta quedar en libertad el 9 de Julio de 1981. Como consecuencia, además de los imborrables tormentos que lo acompañarán por siempre, sufrió la perdida de visión en su ojo izquierdo.

El pasado Martes 29 de Abril, Juan Puthod, titular de la Casa de la Memoria del partido de Zárate, Provincia de Buenos Aires, caminaba como cualquier otro día rumbo a la pequeña radio en la cual conduce un programa sobre derechos humanos, hasta que fue interceptado y secuestrado por segunda vez en su vida. Dos hombres lo encapucharon y se lo llevaron a los golpes en el interior de un automóvil. Luego de 27 horas de cautiverio, fue liberado.

Según el propio Puthod, estos secuestradores están directamente vinculados con la policía y no deja de asombrale la tranquilidad con la que se manejaban y el mensaje final antes de liberarlo: “Vos no entendiste nuestro mensaje”, “Vos morís o vivís si nosotros lo decidimos”, “Vos no entendiste todavía que la vida de ustedes está en nuestras manos”, “Nosotros te cuidamos, nosotros te secuestramos”.

Creer que este hecho es algo aislado y que no forma parte de un plan que comenzó el 18 de septiembre de 2006 con el secuestro de Jorge Julio López (todavía desaparecido), sería de una inocencia preocupante. Los lobos, aunque debilitados, viejos y nostálgicos, siguen allí; relamiéndose en la oscuridad, acariciando viejos recuerdos, alimentando las vanas esperanzas de un minúsculo sector de la sociedad.

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