TARDES GRISES

Una película llamada Soja

28 Mayo 2008 · 7 comentarios

Los dos actos del 25 de Mayo

Esta interminable película entre el campo y el gobierno ya pinta más complicada que la trilogía Matrix y la serie Lost. Un repaso de los episodios anteriores:

EPISODIO 1 a 74: el 11 de Marzo, el Gobierno Argentino anuncia una nueva metodología de retenciones para los granos de exportación, convirtiéndolas en móviles. Con lo cual, el porcentaje retenido variará de acuerdo a la suba o a la baja del precio internacional del producto. Como consecuencia, y dado su elevado valor en el mercado, la soja resulta la más afectada por la nueva medida, pasando de su anterior porcentaje retenido de 35% al actual 44,1% móvil. Con el girasol ocurre la misma situación y, en este caso, la retención pasa de 32% a 39,1%.

Las cuatro entidades representantes del campo se unen para rechazar la nueva medida, considerándola confiscatoria. También, le hacen recordar al gobierno que las retenciones para la soja y el girasol ya habían sido incrementadas en el pasado mes de Noviembre, apenas cinco meses atrás.

El gobierno y el campo comienzan una batalla mediática en la que tratan, cada uno por su lado y con su estilo, ganar adhesiones de una sociedad que espera y observa.

En un principio, a la hora de dar explicaciones por el nuevo aumento, el gobierno dijo que las medidas obedecían a un intento por desalentar el fenómeno de la sojización de las tierras y así fomentar las restantes actividades agrícolas, mucho más demandadas en el mercado interno. Tiempo después agrega otra razón, esta vez menos convincente: Redistribución de las Riquezas.

Por su parte, los trabajadores del campo manifiestan que el espíritu de las nuevas retenciones son la expresión del afán recaudatorio del gobierno y no apuntan a resolver el drama de la pobreza. En casi todo el país, se inician las medidas de protesta, se organizan y realizan asambleas a un lado de las rutas. Por votación, se resuelve impedir el paso de camiones que lleven mercaderías relacionadas con el agro y, en cambio, dejan circular a micros de pasajeros y automovilistas particulares.

Como consecuencia de los cortes, en Buenos Aires sobre todo, se comienza a percibir la escasez en ciertos productos sin llegar a ser un desabastecimiento total.

Con el paso de los días, las posturas se endurecen. Y el gobierno, en vez de favorecer el diálogo y moderar su creciente tono acusador, persistió en su intento por demonizar al hombre de campo y su demanda, trasladando el conflicto hacia un terreno ideológico más que económico. Entre sus conceptos menos felices hacia el campo, se destacan: “Piquetes de la abundancia”, “Oligarcas” y “Golpistas”.

En tanto, una gran parte de la sociedad Argentina, que ya notaba cierta paranoia y algo de soberbia en los discursos de la presidenta, comenzó a murmurar cierto apoyo en favor del campo. Otros, también en apoyo al campo aunque más explícitos o menos pacientes que los anteriores, volvieron a empuñar las cacerolas para hacer oír su disconformidad. No obstante, estas acciones no cobraron fuerza y desaparecieron a los pocos días. De aquellas noches en la ciudad de Buenos Aires, quedará en el recuerdo, y costará olvidar, a Luis D’ Elía y un gran número de simpatizantes presuntamente Kirchnerista/Cristinista echando de la histórica Plaza de Mayo, mediante golpes y palazos, a las personas que se manifestaban democráticamente. No habrá que olvidar, tampoco, que la policía -a pocos metros de los hechos- no hizo nada para impedirlo, obviamente porque jamás llegó la orden desde el ámbito gubernamental.

A esa altura de los acontecimientos y con un leve, aunque inevitable, temor que produce el fantasma del cacerolazo, algunos políticos a favor del gobierno salieron al cruce creando sospechas acerca de las motivaciones que llevaron a esas personas a manifestarse, relacionando tales acciones con un intento por desestabilizar al gobierno.

(Siento que esto es lo menos parecido a un resumen)

En ultra síntesis, el resto: hasta el Sábado pasado la cosa venía relativamente bien, solo algunas acostumbradas idas y vueltas, algunas reuniones infructuosas; pero eso sí, un poco menos de verborragia acusatoria. Sin embargo la soja, el quid de la cuestión, era un tema del que el gobierno escapaba cual universitario de su tesina final.

A mi juicio, el gobierno ya sabía -desde el inicio del conflicto- que se había apresurado al anunciar las medidas sin antes, al menos, haber tomado un café con el campo, sin antes haber negociado como se suele hacer en estos casos. Pero ahora era tarde y se encontraba en un dilema. Jamás había imaginado pagar tal desgaste político y, aunque quisiera retroceder sobre sus pasos, la pelea había llegado demasiado lejos como para ceder. Además, el espectro político opositor, ahora en un rol supuestamente conciliador, lo estaría esperando con el cuchillo entre los dientes en la primera muestra de debilidad o aceptación del error.

Entonces, ¿qué hacer?, ¿qué camino tomar?…

EPISODIO 75 (Domingo 25 de Mayo): el gobierno conmemora la fecha patria en un acto en la provincia de Salta. Sorpresivamente no se habla del campo. Se ve a la presidenta muy pensativa y con una mueca de sonrisa casi de compromiso, como si su cabeza estuviera en cualquier parte menos en ese escenario. Frente a ella, unas 50.000 personas le brindan su apoyo.

El mismo día, en la ciudad de Rosario, el campo también celebra. Asisten 300.000 personas. Los cinco oradores coinciden en que, el Lunes, deben exigirle al gobierno una respuesta favorable. En sus discursos y en sus rostros se nota impaciencia, efervescencia y hasta matices de intransigencia en sus reclamos. Se los oye gritando, por ejemplo: “si o si” y “ganar o ganar”.

EPISODIO 76 (Lunes 26 de Mayo): el gobierno debía asistir a la reunión con el campo, pautada con tres días de antelación, sin embargo, falta a la cita. Según se supo, las razones de su ausencia se deben al discurso altisonante del campo en Rosario. Agregan que no aceptan dialogar con quienes quieren imponer posiciones. Y deciden negarse a seguir negociando.

EPISODIO 77 (Martes 27 de Mayo): en horas del mediodía los periodistas informan que, según fuentes cercanas a la Casa Rosada, el gobierno se encuentra trabajando en una serie de medidas económicas para resolver el conflicto del campo. Dichas medidas serían dadas a conocer en el transcurso de esta semana y no estarían sujetas a contemplación ni diálogo con el campo.

Por la noche, y luego de pasar el día en la dulce espera del llamado conciliador que no llegó, el campo anuncia un nuevo plan de lucha para los siguientes días. Entre las medidas más importantes, se destacan: cese de comercialización de granos con destino a exportación y de hacienda vacuna con destino a faena, establecer campamentos, realizar marchas a las capitales de aquellas Provincias que aún no han recibido al sector agropecuario, convocar a la Corte Suprema de la Nación y a la Iglesia como mediadores.

Mientras tanto, como siempre sucede, el pueblo en el medio, ansioso, esperando que la película termine pronto y con un final feliz…

TEXTOS RELACIONADOS:ESPECIAL CONFLICTO CON EL CAMPO

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7 respuestas hasta el momento ↓

  • Pez // 28 Mayo 2008 a 16:43

    Hola, Maxi, mucho gusto.
    Muy buena la idea del post, y siempre tengo por costumbre apaludir el contenido original, aunque no apruebe 100% el mensaje.
    Yo vivo en el interior del país, provincia de Santa Fe. Pienso esto: en el interior, en la Argentina, el pueblo está en su gran mayoría reclamando por federalismo, por la constitución nacional, por una verdadera democracia con división de poderes, y no ve la película sino que vive otra realidad: la de un interior del país relegado. Por eso hubo tanta gente el 25 de mayo en Rosario, en paz, y haciendo presencia histórica. Sería ingenuo pensar que todos eran del campo: “el campo también celebra” como expresás arriba, en referencia al otro acto, el ficticio de Salta.
    Un fuerte abrazo.

  • Cristian Omega // 3 Junio 2008 a 12:05

    Me parece que deberian de una vez por todas, informarse mas sonbre el tema del campo, sus implicancias, los antecedentes, que tiene el campo ya y ahora, cuanto ganan, cuanto dejan en sus zonas de actuacion o donde tiene sus cultivos. Sumate a la CAMPAÑA DE UN PAIS PARA TODOS, entra y sumate u opina lo que desees en http://www.politolia.ar.vg o sino en http://www.politolia.wordpress.com. Tenemos que ser mas maduros politicamente y no dejarnos engañar.

  • Pez // 4 Junio 2008 a 15:24

    Hola Cristian, también estoy informado sobre Santa Cruz. Y sobre el tren bala. A vos, ¿quién te paga? ¿De dónde proviene ese dinero? Madurez política es tratar de golpista a la oposición, ¿no? ¿Madurez política es llevar mil bondis a Salta con clientelismo para el bochorno? El país para todos bien podrían haberlo hecho en estos casi 5 años, pero se dedicaron a la “política” de los intereses personales, no los de la Patria. Traidores. Lo van a pagar.
    Bien, me estoy informando con tus conceptos y permiso, corro al baño a vomitar.

  • Sebastián // 18 Junio 2008 a 11:32

    Pez, perdon, ¿me podrias indicar donde queda el baño?
    Acabo de leer lo que sugirio Christian Omega y siento nauseas… me parece q tambien voy a vomitar… con permiso.

  • peke // 22 Julio 2008 a 00:07

    jajaja,,,ese ser humano?? cristian..me hace reir!!!

    ta re pagado el pibe,,,..

    como vas a robarle el 44% a alguien por lo q produce..osea..me parece re ilogico..

    a ver si a esa persona le sacan casi la mitad de su sueldo para darselo a la gente..si le va a gustar..

    bah..le va a chupar un huevo..sabes xq..? xq lo va a robar antes de q llegue a destino..como hacen todos lo politicos..o por lo menos ..la mayoria..no me lo van a negar!!!

    en cqc lo muestran siempre..politicos q dicen q donan TV PC DVD.. y muchas cosas mas..pero ai los ves…con todas esas cosas..pero en sus oficinas..o peor aun…en sus casas…se piensan q somos pelotudos para no darnos cuenta q se llevan todo!!1

    en fin..no era mi intencion sacarme asi…pero me revienta q pase esto y nadie haga nada!!!

    el objetivo de mi firma ..era si alguien me puede acercar una especie de resumen de cada semana..osea..segun lo q lei ..me re informo…pero me gustaria ver mas opiniones de los demas .. :)

    besitoo…

    y este poco cerebro q tiene 17 años…hizo su descarga… :)

    saludos!!!

  • emanuel // 4 Agosto 2008 a 22:10

    pero son medios tarados ,xq el gobierno solo se contradice,kiere redistribucion de las riquezas i kieren gastar una re banda de guita en un tren choto q una re pokitas provincia de aca…

    se extraña a lilita carrio:s…:p

  • Rocío // 30 Agosto 2008 a 21:31

    Con solo ver a los politicos resucitados nefastos que votaron encontra de las retenciones te das cuenta q nos es un conflicto que tomo esta magnitud porq se buscara el beneficio del sector del campo (el cual obviamente no somos todos pero si todos pagamos los subcidios q se les dio y se les sigue otorgando) sino para los interes politicos de la clase q goberno (MAL MUY MAL) la Argentina!!!

    ARGENTINA

    *************************
    El embrollo argentino
    *************************

    Por Osvaldo Bayer
    Desde Bonn, Alemania

    Otra vez el mismo clima. Otra vez parece que marchamos por una calle sin
    salida. Hubo un hombre de mi tiempo, Aldo Ferrer, que dijo lo valedero, lo
    equitativo. Pero nadie lo escuchó. Hay que distribuir las ganancias para
    llevar adelante una sociedad integrada; si no, quedaremos cada vez más en
    el subdesarrollo. La sociedad tiene que ser integrada, regulada.
    Recordemos aquello de la economía social de mercado. Con la que la
    Alemania destruida de posguerra logró levantarse. Redistribuir las
    ganancias en la ciencia, en la técnica, en la paz social, en la educación,
    en la salud, en una industria que vaya eliminando las dependencias. Una
    sociedad con miserias es una sociedad injusta, corrupta, en sí, inmoral.
    Además se equivoca aquel que siempre quiere tener más, porque ese afán de
    dominar es el que crea violencia en la sociedad. Porque el que tiene más
    es casi siempre traicionado por los cuidadores de ese status.

    Una sociedad moderna ya no puede vivir sin las regulaciones. Porque, si
    no, terminaremos en los grandes castillos de la Edad Media donde se
    refugiaban los autodenominados nobles para “gozar” de su poder: vestidos
    desopilantes, joyas, coronas, armas, minués, cuarteto de cuerdas en el
    almuerzo de los señores, caza del jabalí rodeados por una comitiva de
    uniformados bien remunerados. Mientras, a su paso, los esclavos bajo el
    látigo o los eternos peones de la tierra, con sus harapos y sus ojos
    plenos de miedo y de hambre. Ahora las figuras han cambiado, todo es más
    disimulado. Pero las vallas morales y materiales son las mismas. Los
    dueños en sus countries de lujo con las mismas defensas -esta vez ya de
    empresas de vigilancia- y, a las pocas cuadras, las villas miseria con su
    increíble cuadro de las fantasías morbosas de la brutal realidad.

    En la Argentina ha ocurrido otra vez un golpe, como ya alguien lo ha
    dicho. Y como todos los golpes se originó, por un lado, por la incapacidad
    de quienes gobiernan de convencer, y por el otro, los de la filosofía “no
    me toquen el bolsillo”.

    Los autores del golpe sin armas pero con medios salieron a defender lo
    “suyo”, todos juntos, algunos de bolsillo flaco y los otros, los
    tradicionales dueños de la tierra, de los medios, de las empresas que
    compran y venden.

    El error de quienes tienen que ser los administradores racionales y justos
    fue meterlos a todos en la misma bolsa. Los de poca tierra y los eternos
    señores de la tierra y del cielo. Y todo se convirtió en dos mitades. Y
    desempató Cobos, un político esencialmente argentino, que cuando le tocó
    hablar lo hizo a ritmo de tango, y votó con lágrimas en los ojos. Tal vez
    lo ayudó a decidirse la virgencita de Luján. Recemos. Cuando lo ético, si
    se forma parte de un gobierno y no se está de acuerdo con una resolución
    de ese gobierno, es renunciar y no votar en contra de los que justamente
    lo pusieron segundo en la lista. Se vuelve a la base y no se sigue
    aferrándose al poder, por si las moscas. Pasó a ser el héroe de la derecha
    con voz entrecortada. Primero borocoteó a su partido y puso cara sonriente
    al peronismo K. Ahora, una vez en el poder, vota emocionado en contra y
    dice que espera ser aceptado de nuevo por su antiguo partido. En letra
    argentina eso se llama ser radical. Qué curioso, diría un gramaticólogo
    estructural alemán observando el uso argentino de la palabra “radical”, y
    se deprimiría al no encontrar una explicación idiomática consensuada.
    Porque claro, en sí, radical es ser, como lo dice su raíz: revolucionario,
    avanzado, definitivo. Definitivo. ¿Ad infinitum? ¿Definitivo? De radical
    argentino pasó a radical K y de K -probablemente- a la fórmula Cobos-De
    Angeli, de la cual ya se habla.

    Pero eso no es el problema fundamental. El patetismo está en las dos
    Argentinas actuales de las que, desde su nacimiento, nadie fue capaz de
    hacer una. Fue muy cómico ver al presidente de la Sociedad Rural, el señor
    Miguens, cantar el Himno Nacional, emocionado, después del voto de Cobos:
    “ved en trono a la noble igualdad”. Cuando lo vi en la pantalla recordé
    las orgullosas crónicas de los diarios patagónicos La Unión y El Orden, de
    1922, describiendo el gran banquete de la Sociedad Rural a los oficiales
    del 10 de Caballería que acababan de fusilar a centenares de peones
    patagónicos. Fue para 120 comensales y se cantó también, con emoción, el
    Himno Nacional. “Ved en trono a la noble igualdad, libertad, libertad,
    libertad” (esto es necesario remarcarlo siempre). Se descorchó champagne y
    los estancieros ingleses presentes le cantaron al teniente coronel Varela
    -el fusilador- el “for he is a jolly good fellow” (sí, “porque eres un
    buen camarada”).

    Cobos, cuando se emocionó en la madrugada del jueves, ya que votó por el
    “campo”, tendría que haber mencionado la tragedia de los peones
    patagónicos, ya que fue un gobierno radical, el de Yrigoyen, el que dio la
    orden de los fusilamientos. Cobos tendría que haber aprovechado esa
    oportunidad en que todos los ojos argentinos lo miraban, para pedir perdón
    -como radical- por tan trágica y tremenda injusticia. Señalar que fue un
    error garrafal y un crimen de lesa humanidad. ¿No les suscita ninguna
    culpa, a los radicales K y a los radicales J, tantos peones asesinados?

    Cuando Cobos votó por el no, los manifestantes de Palermo todos en coro
    cantaron el Himno Nacional. (¿No hubo ninguno, que mirando a Cobos, le
    tararee el “for he is a jolly good fellow? Las crónicas no lo dicen, no
    seamos mal pensados.) Pero, eso sí, el diario La Nación describió gozoso y
    engolosinado cómo estaban vestidos los manifestantes de Palermo que
    vivaron a Cobos: “… un matrimonio con galeras abanderadas de las que
    colgaban cintas brillantes, con su bebé en cochecito… o looks más
    vanguardistas (sombreros tipo diseños de autor) realizados con el mismo
    motivo… Jeans y pantalones livianos con cintos de cuero, camisas y
    remeras, y uno que otro sombrero, más anteojos de sol, entre las mujeres,
    y la onda casual Friday entre los varones… un estilo relajado matizado
    por el traje y la corbata… Y como silencioso detalle anti-K, una suerte
    de gorro llevado por algunos con esa letra en círculo cruzado, a la manera
    de la dialéctica vehicular, más la aclaración ‘yo no lo voté’”. (Aquí hago
    una pausa y pienso: pero Cobos sí lo votó a K, o mejor dicho, a la K.) Y
    prosigue la crónica muy significativa: “Y como voto al campo, cintas
    colgantes en verde soja con la leyenda: ‘Apoyo el campo’”. (Aquí también
    pienso: claro, con el precio de la soja se explica todo.) Y sigue: “El
    respeto y la amabilidad fueron la constante… a eso de las 6 de la tarde
    emergieron, entre otros personajes vinculados con la moda, algunos
    diseñadores de renombre y también el peluquero más famoso, entusiasmado
    con la multitud. A un paso, chicos y grandes con mascotas. Así, como en
    familia”.

    Qué idílico. Tendríamos que estar orgullosos de que haya argentinos tan
    finos y delicados. Somos una familia.

    No tanto. Tenemos un país dividido, como en toda nuestra historia.
    Federales y unitarios, el progreso de Roca y los indios bárbaros y
    salvajes, los argentinos de bien y los anarquistas extranjerizantes; los
    cabecitas negras y los libertadores, los argentinos desaparecedores y los
    desaparecidos; perucas, paraguas, bolitas y argentinos rubios y de ojos
    celestes.

    Celebro que un grupo grande de intelectuales argentinos haya escrito tres
    cartas sobre la temática del país y así hayan tomado posición en la
    discusión. Por fin los intelectuales salen a la palestra. Ojalá que esto
    prosiga y sean tomados en cuenta cuando opinan. Y sería bueno que los
    políticos de vez en cuando los convoquen para escuchar su opinión. Porque
    el principal deber del intelectual es ése: salir a la calle cuando en la
    sociedad hay injusticias o se reprimen las libertades.

    El diario alemán Frankfurter Rundschau informó ayer en su página editorial
    sobre el conflicto que sacude a nuestras pampas. Y lo titula “El embrollo
    argentino”. ¡Qué delicado y fino el periodista! Hablando en lunfardo, más
    que un embrollo es un verdadero quilombo. De “el país de las espigas de
    oro”, cantado por Rubén Darío, al país de la soja de oro. Sí, pero con
    villas miseria y niños desnutridos.

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