TARDES GRISES

Crisis Argentina, 100 días

19 Junio 2008 · 2 comentarios

Congreso de la Nación Argentina

Congreso de la Nación Argentina

En lo estrictamente matemático y superficial, hoy se cumplen cien días desde que el gobierno argentino, en aquel 11 de Marzo, anunciara las nuevas retenciones a los granos de exportación y, como respuesta, obtuviera una protesta agraria de fuerza inédita y todavía de incalculables consecuencias políticas, económicas y sociales.

Sin embargo, en lo profundo ¿estas medidas fueron pensadas para que haya menos pobres?, ¿detrás de todo esto, hay un intento por desestabilizar al gobierno?, ¿cómo pudo el campo sostener su protesta sin sufrir el desgaste?, ¿por qué el gobierno pretendió ignorar la crisis hasta llegar al borde de su propio abismo?, ¿cómo sigue la película?.

Para comenzar a responderse estos interrogantes, uno tendría que tener muy en claro que lo que nos ha tocado atravesar en estos cien días tiene más correspondencia con el espíritu Argento y la inmadurez democrática, que con la sensatez y la inteligencia que demanda un conflicto de tal envergadura.

Desde el comienzo, se notó un desinterés de parte del gobierno a la hora de tratar el tema de las retenciones. A partir de allí, con el paro en marcha, la cosa perdió su cauce y fue pareciéndose cada vez más a una crisis de pareja. Los unos y los otros iniciaron una pulseada en la que cada uno demostró su fuerza de convocatoria, o sea, una pelea de egos.

El gobierno, desconcertado y algo temeroso del nuevo escenario en el que, por primera vez, alguien se le plantaba frente a frente, intentó simbolizar en los ruralistas a la “oligarquía”, al “piquete de la abundancia”, es decir, a los ricos y avaros que no quieren compartir sus ganancias. Su maniobra, arriesgada e innecesaria, por tratar de ubicarse en el papel de Robin Hood, fracasó. Como consecuencia, comenzaron a escucharse los primeros cacerolazos que, espontáneos o no, tuvieron consenso en el resto de una sociedad que no había encontrado en los bloques políticos opositores una fuerza delimitadora de poder, tan necesaria y saludable para la democracia.

No hay un intento por desestabilizar al gobierno, en todo caso, lo que si hay es un desconformismo en los métodos que la presidenta utiliza para gobernar, los mismos que en su momento, tal vez, fueron necesarios para sacar al país del colapso en el que estaba cuando asumió su esposo, Néstor Kirchner. Ahora, en cambio, con el cambio de timón hace seis meses, se esperaba un aire nuevo, menos confrontativo y más dialoguista, menos rígido y más abierto, una manera distinta de concebir la política, aceptando los matices, las críticas, etc. Tal vez aquí, en este punto sobre las formas, se encuentra a razón por la cual la protesta del campo no se desgastó y al contrario, se reavivó en cada acusación por parte de Cristina Fernández.

Este argumento de la “redistribución de las riquezas” que el gobierno dice buscar con las retenciones, ha sido poco creíble. Mucho más cuando se planea la construcción de un tren bala que nos costará, según cifras oficiales, 2.500.000.000 de euros mientras que en las calles siguen los cartoneros, los hospitales cayéndose a pedazos, los pibes muriéndose de hambre y el Banco Central batiendo récord, aumentando su reserva anticrisis a 50.000.000.000 de dólares. ¿Cómo pretender, entonces, que nos comamos ese verso de que la plata era para hospitales?, imposible.

Creo que la presidenta, para empezar a recuperar su credibilidad, debería dejar de convocar a la Plaza de Mayo “En defensa de la democracia”, cuando en realidad, con estas consignas, no hace otra cosa que fomentar una bronca que divide y genera violencia.

Por lo pronto, el pasado martes, la presidenta y su marido han tomado decisiones que a uno le hacen recuperar cierto grado de esperanza de cara al futuro. Él, en su rol de presidente del PJ y hombre más influyente de la política Argentina, brindó la primera conferencia de prensa abierta a preguntas de los periodistas en cinco años, inédito, pero cierto. Fue curioso notar, como televidente y votante de su pasado mandato, una satisfacción al escuchar de su boca las respuestas a preguntas que muchos necesitábamos (coincidiendo o disintiendo); en definitiva, la comunicación directa y no discursiva. Ella, por su lado, envió el tema de las retenciones en forma de proyecto de ley al Congreso Nacional, que será el encargado de convalidar o rechazar según el mandato de la mayoría.

Cien días, la película no termina, al contrario, ahora vuelve a empezar…

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2 respuestas hasta el momento ↓

  • Chema // 20 Junio 2008 a 20:20

    La verdad es que la crisis argentina impresiona.

    Vivo en España, y cada vez que escucho, veo o leo algo sobre el tema no puedo entender como no hay una revolución. Como no se levanta todo el pueblo en una huelga general. Y cuanto más ruido mejor.

    Supongo que ustedes estén sumidos de algún modo en la desesperanza y la desidia de no saber por dónde se saldrá de todo.

    Pero la sensación desde el extranjero, para alguien ajeno a la cultura política argentina, es que les están robando su futuro a cada momento. A cada día que pasa les queitan un año de progreso. Un año de tranquilidad.

    No entiendo como no se forma una alternativa. Algún tipo de alternativa. Dada la debilidad de las propuestas actuales.

    Un abrazo desde lejos.

  • paulo // 23 Junio 2008 a 12:16

    HOLA MUY BUENOS DIAS!!

    ES LA PRIMERA VEZ QUE ENTRO EN ESTE SITIO WEB Y LA VEREDAD HA SIDO UN PLACER DELEITARME CON EL RESUMEN DEL CAMPO Y EL GOBIERNO…..

    SIMPLEMENTE ME TOMO EL TIEMPO DE ESCRIBIR ESTAS LINEAS PARA DAR UNA OPINION, UN TANTO SUBJETIVA; ESTOY TOTALMENTE PERSUADIDO DE QUE ARGENTINA VA A SALIR ADELANTE COMO LO HEMOS HECHO TANTAS OTRAS VECES. ENTIENDO QUE ES UNA SITUACION COMPLICADA Y CASI IRRESOLUBLE, PERO NO PUEDO DEJAR DE PENSAR QUE ARGENTINA TIENE TODOS LOS RECURSOS Y LA BUENA PRENSA COMO PARA SALIR ADELANTE…

    MI ESERANZA ESTA INTACTA Y CADA VEZ SE HACE MAS REAL…ESTOY CONVENCIDO DE QUE ASI SERA.

    ATENTAMENTE, PAULO.

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