Voy a la luz.
Camino entre humo y fuego,
entre gritos y llantos ahogados.
Voy a la luz.
Y aunque es difícil distinguirla,
no puedo detenerme,
no puedo parar,
voy por vos,
por el miedo de perderte
y de que me pierdas. (más…)
Voy a la luz.
Camino entre humo y fuego,
entre gritos y llantos ahogados.
Voy a la luz.
Y aunque es difícil distinguirla,
no puedo detenerme,
no puedo parar,
voy por vos,
por el miedo de perderte
y de que me pierdas. (más…)
Así como ha nacido,
este día también morirá,
se irá en silencio,
se llevará la lluvia,
el relámpago oscuro.
Detrás quedará mi sombra,
mis ojos cansados,
las manos vencidas. (más…)
Hay manos traicioneras,
manos sin memoria,
manos que han vendido hasta sus ideas,
ahora se mueven en tenebrosas oficinas,
forman alianzas, cuentan billetes,
pobres manos vacías.
Hay manos crueles,
manos manchadas de sangre,
como las de aquel dictador chileno,
manos asesinas que ahora lanzan misiles. (más…)
Estos nombres pertenecen a los niños Palestinos asesinados en el día de ayer como consecuencia de un ataque militar del ejército israelí en la Franja de Gaza.
Los cuatro hermanos, de edades entre los 5 años y los 15 meses, murieron mientras se encontraban desayunando junto a su madre, Miassar, también victima fatal de las explosiones, y otros dos hermanos que sobrevivieron con graves heridas.
En días así, sólo un deseo: (más…)
Categorías: Poesías
Etiquetado: Internacional, Muros, Palestina, Poemas
No se podía volver atrás,
una mañana despertaron
y ya no eran los mismos,
algo había escapado mientras dormían.
Ayer, dos lobos devorándose,
cuatro paredes y un colchón,
no necesitaban nada más,
el mundo podía dejar de existir. (más…)
Aquella noche luchaba contra lo inevitable,
soñaba lo imposible para calmar el dolor,
imaginaba que, tras el ventanal, jamás la vería llegar,
que afuera el mundo estallaba,
que las calles se cubrían de escombros,
que ella jamás encontraría el camino hacia aquel bar.
Se sentía seguro,
sus propios delirios lo convencían.
Entonces solo bastaba contemplar la lluvia,
la marcha de oscuros paraguas,
fumar sin ninguna prisa,
beber hasta el último rastro de café. (más…)
Esta es una historia de tono oscuro,
de venganza, amor y rouge;
una historia que sigue viva en alguna esquina.
Se llamaba María;
no era una santa y
tampoco usaba polleras largas;
un cuerpo así se debía compartir. (más…)
La noche siempre los aguarda,
cómplice, silenciosa,
el mismo hotel,
las mismas ganas,
no hay arrepentimientos,
el deseo los ha traído y
el deseo recién comienza.
Se quitan la ropa,
las ataduras pesadas,
cualquier rastro de otra vida. (más…)
Geográficamente,
nos perdimos,
tomaste Rawson,
estabas nerviosa,
tu cuerpo aún temblaba
y un nudo jodía en la garganta.
Yo fui por Colón,
hacia la estación,
estaba cansado,
entré a un viejo bar,
recordé tus gritos,
tus reproches,
tu espalda alejándose en la oscuridad. (más…)
Verónica es hermosa,
como una panza de noveno mes,
como un árbol de papel glasé,
es una casa con chimenea, perro y jardín,
el sueño de Jesús antes de resucitar;
pero no tardes tanto en regresar,
la vida nos lleva,
es una escalera mecánica que no tiene fin,
ya es hora de bajar.
Verónica es odiada,
es el trauma de Freud,
el corazón que Cupido no pudo flechar,
la poesía que Neruda rompió por falta de inspiración,
la batalla que perdió Napoleón;
pero no tardes tanto en regresar,
lo peor de la noche es tu voz,
las sábanas frías,
la casa vacía. (más…)
Buenos Aires despierta,
querida, inalcanzable;
otra vez su mirada fue testigo de historias
que siempre acaban de la misma manera.
La ciudad amanece convertida en una casa gigante.
Calles que parecen patios y
veredas que parecen camas.
Así viven nuestros hermanos,
aunque nadie los escuche,
aunque nadie los note. (más…)
Categorías: Poesías
Etiquetado: Buenos Aires, Poemas
Cuando esta noche regreses y
no me encuentres,
desvístete en silencio y con calma.
No prendas la luz,
no hables muy fuerte;
que nadie sepa la verdad,
que la muerte no se entere;
lloverán lunas para aliviar tu soledad.
Y afuera nada deja de empeorar:
las bombas siguen estallando en Irak,
un muro se levanta en Israel,
los niños buscan padre en Afganistán. (más…)
Se conocieron en un sueño de madrugada,
cuando el amor era solo un recuerdo lejano.
Ella salía de un lugar oscuro,
volvía a casa luego del trabajo,
fumaba y maldecía el olor que
dejan los hombres de promesas baratas.
Él escapaba de una cama vacía,
se perdía en calles desiertas,
contaba baldosas, adoquines,
el tiempo pasaba de prisa,
como pasan las cosas buenas. (más…)
Categorías: Poesías
Etiquetado: Buenos Aires, Poemas
No muy lejos existe un muro,
gigantesco, impenetrable,
un monstruo de acero y hormigón
creado para saquear un pueblo.
Allí un ejército de bestias
se desplaza por una ciudad en ruinas;
sedientas, insaciables,
criaturas de un imperio sin piedad.
Detrás del muro existió un país,
pobre, pequeño, como cualquier otro.
Sus hombres y mujeres se enamoraban,
los niños eran libres, soñaban con crecer. (más…)